Incendios rurales: Más de 83 mil hectáreas perdidas y 3 focos activos en La Pampa

El fuego avanza sobre establecimientos ganaderos, en un contexto de sequía y altas temperaturas. Productores denuncian pérdidas millonarias mientras continúan los operativos para contener las llamas.

Incendios forestales05 de enero de 2026AA PRENSAAA PRENSA
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Desde fines de noviembre, los incendios rurales y forestales avanzan sin tregua sobre establecimientos productivos, dejando un saldo devastador: más de 83 mil hectáreas consumidas por el fuego y al menos tres focos que aún permanecen activos en el este de la provincia de La Pampa.

Las zonas más afectadas se concentran en los alrededores de Jacinto Arauz, Alpachiri y Hucal, donde las llamas arrasaron con pastizales naturales, montes bajos y campos ganaderos.

En muchos casos, el fuego avanzó sobre alambrados, corrales y otras instalaciones rurales, obligando a los productores a tomar decisiones de urgencia para salvar animales y reducir daños mayores.

Campos arrasados y una emergencia que no cede

El escenario climático explica buena parte de la magnitud del desastre. Altas temperaturas sostenidas, sequedad extrema, vientos persistentes y una abundante carga de material vegetal seco generaron condiciones ideales para la rápida propagación del fuego.

La rotación del viento, además, complicó las tareas de control y provocó reactivaciones en sectores que ya habían sido contenidos.

En la zona de Jacinto Arauz, uno de los frentes más complejos, el incendio avanzó cerca de cruces de rutas estratégicas y puso en riesgo campos ganaderos de gran extensión.

En Alpachiri, las llamas se desarrollaron en inmediaciones de la Ruta Nacional 1, mientras que en Hucal afectaron superficies clave para la producción bovina, reduciendo de manera drástica la disponibilidad de pasturas.

El combate del fuego involucra a brigadistas provinciales, bomberos voluntarios, Defensa Civil y personal del Servicio Nacional del Manejo del Fuego, con el apoyo de aviones hidrantes en los sectores de más difícil acceso.

Las tareas se sostienen durante las 24 horas, con el objetivo de frenar el avance de las llamas y evitar nuevos rebrotes en un contexto de riesgo permanente.

Para el sector agropecuario, las consecuencias ya son severas. Productores de las zonas afectadas advirtieron sobre pérdidas económicas millonarias, con mortandad de ganado, destrucción de alambrados y campos que quedarán inutilizables durante meses.

La quema de pasturas naturales compromete la alimentación del rodeo en pleno verano y obliga a replantear esquemas de manejo, compra de forraje y traslados de animales.

Desde las autoridades provinciales insisten en la necesidad de extremar las medidas de prevención, especialmente en áreas rurales. Recuerdan que la mayoría de los incendios se originan por acciones humanas, muchas veces asociadas a negligencia o uso indebido del fuego.

Con pronósticos que no anticipan lluvias significativas ni un descenso marcado de las temperaturas, el campo pampeano permanece en alerta máxima, mientras el fuego sigue marcando el pulso de una emergencia que amenaza con prolongarse.

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