
El FMI alerta sobre un freno global, pero ratifica su optimismo con Argentina para 2025
FH PRENSA
El Fondo Monetario Internacional advirtió que la economía global se desacelerará en 2025 como consecuencia del endurecimiento de las políticas comerciales impulsadas por Estados Unidos. Según su informe de Perspectivas Económicas Mundiales, las nuevas barreras arancelarias y las represalias de otros países provocarán un “shock negativo” en el crecimiento global, en particular para los países en desarrollo.
En ese escenario de mayor tensión e incertidumbre, el FMI redujo la previsión de crecimiento mundial de 3,3% a 2,8%. Sin embargo, decidió sostener sus estimaciones para la Argentina. El organismo espera que el país crezca 5,5% el año próximo y que logre reducir su inflación anual a un rango de entre 18% y 23%.
Desde el Fondo explicaron que la mejora proyectada para Argentina se basa en el impacto positivo que tuvo el ajuste fiscal en la recuperación de la confianza. “Vimos sorpresas alentadoras en los indicadores locales”, dijo Petya Koeva-Brooks, directora del departamento de investigación del organismo.
El endurecimiento de la política comercial estadounidense, con aranceles aplicados desde principios de abril, llevó los niveles tarifarios a cifras no vistas en más de un siglo. Esto, según el FMI, generará mayores costos, menor inversión y una caída del dinamismo en el comercio internacional.
A pesar del contexto global adverso, el FMI reconoce en Argentina un caso particular: un país que, en medio de un ajuste profundo, muestra señales de estabilización que podrían consolidarse el año que viene si se mantiene el rumbo.


Aumento salarial de la Policía de Salta: corrigen error y confirman aumento salarial

Se sorteó la Copa Sudamericana 2026: Conocé los grupos y los rivales de River, Racing y San Lorenzo

Escándalo en una comisaría de Mar del Plata: Un policía golpeó a una mujer que quería hacer una denuncia



Un taxista chocó a un inspector de tránsito durante la marcha por el Día de la Rehabilitación

YPF: los demandantes buscan cobrar la sentencia por US$16.000 millones pese al fallo de la Justicia de EEUU



