
Halloween: ¿Qué hacer como cristianos?
AV Prensa
Halloween es una celebración que cada año gana más popularidad. Se presenta como una fiesta de disfraces, dulces, juegos y diversión. Sin embargo, detrás de su estética de terror, brujas, calaveras, demonios y muerte, encontramos símbolos y conceptos que merecen una reflexión desde nuestra fe cristiana.
Como hijos de Dios, no estamos llamados a dejarnos llevar por las costumbres del mundo sin antes examinar qué representan y qué principios transmiten.
1\. Dios nos llama a apartarnos de las prácticas relacionadas con las tinieblas.
La Biblia es clara cuando nos advierte:
> «No participéis en las obras infructuosas de las tinieblas, sino más bien reprendedlas». Efesios 5:11.
El cristiano debe aprender a discernir. No todo lo que se presenta como entretenimiento es espiritualmente saludable. No debemos normalizar aquello que representa o promueve las tinieblas.
2\. Nuestra atención debe estar puesta en Cristo, no en la muerte ni en el ocultismo.
La Palabra de Dios nos enseña que no debemos buscar respuestas en prácticas ocultistas, espiritismo o adivinación.
Deuteronomio 18:10-12 advierte claramente sobre estas prácticas.
Nuestra fe no necesita acercarse a las tinieblas para entretenerse. Nuestra identidad está en Jesucristo, quien venció la muerte y tiene toda autoridad.
3\. No debemos perder de vista que somos luz.
Jesús dijo:
> «Vosotros sois la luz del mundo». Mateo 5:14.
El mundo necesita ver en nosotros una diferencia. No estamos llamados a condenar a las personas, sino a mostrarles el amor, la verdad y la luz de Cristo.
No se trata de generar miedo hacia Halloween, sino de enseñar a nuestros hijos, familias y comunidades a discernir lo que consumen y celebran.
4\. No todo lo que es popular es conveniente para nuestra vida espiritual.
Pablo escribió:
> «Todo me es lícito, pero no todo conviene; todo me es lícito, pero no todo edifica». 1 Corintios 10:23.
Esta es una gran enseñanza para nuestros tiempos. No alcanza con preguntarnos si algo está permitido; también debemos preguntarnos si edifica nuestra vida, si honra a Dios y si es coherente con nuestra identidad cristiana.
Una reflexión final
Halloween nos presenta una oportunidad para recordar una verdad fundamental: los hijos de Dios no celebramos las tinieblas, porque pertenecemos a la luz.
No tenemos que adaptarnos a todas las costumbres de nuestra sociedad para sentirnos parte de ella. Tenemos una identidad, una fe y una esperanza que están por encima de cualquier celebración.
Mientras el mundo puede convertir la muerte, el miedo y las tinieblas en entretenimiento, nosotros anunciamos a Jesucristo, quien dijo:
> «Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida». Juan 8:12.
Nuestra misión no es parecernos al mundo, sino alumbrar al mundo con la luz de Cristo.
Porque donde está Cristo, las tinieblas no tienen la última palabra.


Conmoción en España tras el choque de trenes: "Hay mucho miedo a tomar los trenes"

Revolución tecnológica en el fútbol argentino: llega el fuera de juego semiautomático

Fuerte alerta de salud: los casos de anorexia y bulimia crecieron un 71% en todo el mundo

Firme defensa del medioambiente: la Municipalidad paralizó una obra por dañar árboles

Se acerca el CyberMonday: la Provincia brinda claves para aprovecharlo sin caer en estafas

Expo Futuro 2026: dos días para conocer carreras, becas y oportunidades de formación

Feria gratuita en el Parque San Martín para prevenir el ACV y reconocer sus síntomas

River eliminó al Atlético de Madrid y jugará la final de la Messi Cup contra Palmeiras

Fórmula 1: Colapinto largará 11° en México tras una sanción y buscará sumar puntos


