
Ayer la Unidad Fiscal que se conformó para reimpulsar la investigación del crimen de Cassandre Bouvier y Houria Moumni, las jóvenes francesas asesinadas en Salta en julio de 2011, logró que la esposa de Clemente Vera, Beatriz Yapura, compareciera con el uso de la fuerza pública para una extracción de su ADN. Aunque intervino un Juzgado de Garantías, la extracción quedó una vez más pospuesta. Sus abogados cuestionaron la medida y remarcaron que no podían poner un perito de parte. Así lo confirmaron fuentes cercanas al proceso a El Tribuno. No se descartó que el próximo intento pueda tener una "extracción compulsiva" dispuesta por el juzgado actuante.
En la última semana de marzo se había intentado que Yapura colaborara con la medida, luego de que se trajeran a Salta muestras genéticas que habían sido tomadas en las autopsias y quedaron resguardadas en la Universidad de Buenos Aires (UBA). La Unidad Fiscal había citado a la mujer, con la intención de que accediera voluntariamente a la extracción de su ADN para pericias previstas en la nueva etapa de la investigación.
La mujer no se prestó al hisopado. El abogado defensor de su esposo, José Vargas, manifestó que el pedido era "totalmente infundado" y denunció que la medida se dispuso sin la intervención de un juez de Garantías. Vargas recordó el largo periplo procesal que tuvo que afrontar Clemente Vera, quien estuvo encarcelado diez años sin pruebas fehacientes.
Tras haber estado detenido, el jardinero de San Lorenzo fue absuelto en el juicio oral de 2014. Sin embargo, dos años después, la Sala III del Tribunal de Impugnación revirtió ese fallo, lo condenó a perpetua y ordeno su regreso a prisión.
El 11 de diciembre de 2023, la Corte Suprema dejó sin efecto aquella sentencia irregular, con severos reproches a la Justicia salteña, y dispuso su inmediata liberación.
De guía a acusado
"Hace casi 15 años, Santos Clemente Vera colaboró como guía con los policías en la quebrada de San Lorenzo. De guía pasó a imputado y luego a condenado", reseñó su abogado, tras remarcar que la Policía, desde la primera hora de la instrucción conducida por el juez Martín Pérez, buscó "afanosamente" culpar a algún lugareño. Una docena de esos oficiales y suboficiales de la fuerza de seguridad provincial, reconocidos y premiados con ascensos tras la instrucción inicial, luego fueron imputados por apremios ilegales y falsas incriminaciones.
Las distorsiones probatorias quedaron expuestas en el juicio en el que dos de los acusados, Vera y Daniel Vilte, terminaron absueltos. Así, el doble crimen quedó con un solo condenado, Gustavo Lasi, y envuelto por un mar de dudas y velos. Aquellos policías tienen desde hace más de diez años pendiente un juicio penal, demorado por una larga e inusual cadena de excusaciones en el servicio de justicia.
La Unidad Fiscal
En febrero de 2025, para reimpulsar la investigación del crimen de las francesas, el Procurador General, Pedro García Castiella, creó una Unidad Especial conformada con los fiscales María Luján Sodero, Pablo Paz, Gabriel González y Daniel Espilocín. Uno de los focos está puesto en cotejos de ADN con perfiles genéticos que se encontraban resguardados en la UBA. Además, forenses franceses recuperaron de los hisopados de las autopsias tres perfiles desconocidos (dos masculinos y uno femenino) que no fueron individualizados porque no se los incorporó en la instrucción de la causa.
El sobreseimiento de Vera es cosa juzgada
A fines de 2024, la Sala IV del Tribunal de Impugnación resolvió la revisión dispuesta por la Corte Suprema con un fallo con el que sobreseyó definitivamente a Clemente Vera, por la violación de su derecho a ser juzgado en un plazo razonable. De esa forma, el Tribunal dejó al jardinero de San Lorenzo en un limbo, sin inocencia ni culpabilidad. Siendo cosa juzgada, ya no podrá recaer sobre él acusación alguna por el crimen de las francesas.

En este contexto, el abogado José Vargas expuso la desconfianza que rodea a las citaciones recibidas por Beatriz Yapura. Recordó que su defendido y esposo de la mujer también había accedido a una medida similar, para luego terminar siendo culpado y privado por años de su libertad.
Aunque el motivo de los comparecimientos requeridos para Yapura se mantiene bajo reservas, trascendió que el objetivo sería comparar su ADN con muestras genéticas recuperadas con otros perfiles de origen masculino y femenino.














