
El balance oficial elevó a 4.118 la cantidad de fallecidos y a más de 16.700 los heridos tras los dos fuertes sismos que golpearon el norte del país.
RM Prensa
La Orden de Boyacá que el presidente saliente de Colombia, Iván Duque, le entregó al mandatario entrante, Gustavo Petro, es un mensaje de continuidad institucional para el país.
Petro llega a la presidencia para poner fin a décadas de alternancia de los partidos tradicionales. Una nueva izquierda comienza a gobernar uno de los países que se muestra como principal aliado de Estados unidos en Sudamérica. Es también, junto con Chile y Uruguay, de los que más crecieron en la región en la última década.















