Los jueces consideraron probado que la mató para robarle dinero y comprar drogas, por lo que revocaron la pena de 19 años de prisión que había recibido en 2021 y le impusieron prisión perpetua.
La resolución, dictada el 19 de octubre de 2026, hizo lugar parcialmente al recurso presentado por el Ministerio Público Fiscal. El tribunal incorporó la agravante de criminis causae, que contempla el homicidio cometido para facilitar otro delito, en este caso la sustracción de dinero.
De esta manera, Morales fue condenado por homicidio agravado por el vínculo y criminis causae, en concurso real con la violación de las medidas sanitarias vigentes durante la pandemia de coronavirus.
Un crimen que conmocionó a Salta
El asesinato ocurrió el 27 de marzo de 2020 en el departamento donde Giné, de 70 años, vivía sobre la calle Belgrano al 900, en el centro de la ciudad. Su nieto, que entonces tenía 20 años, residía circunstancialmente con ella debido a sus problemas de adicción.
El cuerpo de la mujer fue encontrado al día siguiente, luego de que sus familiares acudieran al edificio porque no lograban comunicarse con ella. Giné presentaba múltiples heridas de arma blanca; durante el juicio se informó que había recibido más de 30 puñaladas.
La investigación reconstruyó los movimientos de Morales mediante cámaras de seguridad y testimonios. Entre las pruebas analizadas también se incluyeron las discusiones por dinero que mantenía con su abuela y la desaparición de efectivo después del crimen.
En el juicio original, realizado en 2021, Morales había recibido una pena de 19 años de prisión. En aquella oportunidad, los jueces consideraron su adicción crónica a la pasta base y el síndrome de abstinencia como circunstancias extraordinarias de atenuación. La Fiscalía cuestionó esa decisión y reclamó prisión perpetua.















