El Gobierno británico llamó a la FIFA a investigar a los jugadores argentinos por la bandera con la leyenda “Las Malvinas son argentinas” que desplegaron luego de la victoria por 2-1 frente a Inglaterra en Atlanta.
Kyle declaró a la BBC que “la política debe estar separada del fútbol”. “De hecho, uno de los principios fundamentales del Mundial es que la política está separada del fútbol”, afirmó. “Eso ahora le corresponde a la FIFA”.
Desde Downing Street, la residencia oficial del primer ministro británico, respaldaron las declaraciones del secretario de Comercio.
Según indicó el diario The Guardian, un portavoz oficial británico fue contundente: “Puede que la Copa del Mundo no sea nuestra, pero las Islas Malvinas sí lo son. Nuestro compromiso con las Malvinas jamás flaqueará“.
Además, aclaró que cualquier decisión sobre posibles sanciones corresponde exclusivamente a la FIFA, aunque remarcó que el primer ministro comparte la postura de su gabinete respecto a la necesidad de una investigación.
El antecedente de sanciones por mensajes políticos en el fútbol
La FIFA aún no emitió comentarios. El código disciplinario del organismo establece que puede abrir un expediente y sancionar tanto a los jugadores como a la federación por mensajes considerados inapropiados para un evento deportivo.
El artículo 34.3 del reglamento del torneo prohíbe expresamente que los jugadores muestren mensajes o lemas políticos antes, durante o después de los partidos.
En 2014, la FIFA ya había multado a la Selección argentina por exhibir una pancarta con el mismo mensaje tras un amistoso ante Eslovenia. La FIFA prevé multas de entre 5.000 y 20.000 dólares por este tipo de infracciones.
Más recientemente, en el Mundial de Qatar 2022, la federación de Serbia fue multada con 20.000 francos suizos por colgar un cartel político sobre Kosovo en el vestuario antes de enfrentar a Brasil.
La reacción de los protagonistas y el trasfondo de la rivalidad
Una vez terminado el partido, Gonzalo Montiel fue consultado por TN sobre el origen de la bandera y despejó las dudas.
“Justo cayó una ahí y los chicos la agarraron. Así que nada, contento”, explicó el defensor, dejando en claro que el plantel no la había llevado previamente al estadio.
Consultado tras el partido, Lisandro Martínez explicó que el gesto buscó homenajear a los veteranos del conflicto de Malvinas: “No podíamos fallarle al pueblo argentino”, afirmó el defensor, que juega en Inglaterra desde hace cuatro años.
Por su parte, Leandro Paredes reconoció el peso emocional del tema: “Es una parte triste de nuestra historia, para todos los involucrados. Y duele. Sabíamos que jugábamos también por ellos”.
La rivalidad deportiva entre Argentina e Inglaterra se potencia por el conflicto diplomático por la soberanía de las Islas Malvinas, que el Reino Unido administra como territorio de ultramar y que Argentina reclama como propio desde 1833. La guerra de 1982 dejó 649 soldados argentinos, 255 británicos y tres isleños muertos.















