
Se le atribuye haber arrancado una bandera y escupido hacia hinchas jujeños durante un partido disputado en el estadio Michel Torino.

Un grupo de niños, de entre 9 y 13 años, se encontraba jugando al fútbol en una de las canchas del lugar y se acercó un joven que les ofreció un jugo.
Varios de los menores consumieron la bebida y al poco tiempo comenzaron a presentar distintos síntomas anómalos. Algunos se descompusieron y otros llegaron a tener alucinaciones, llegando al punto de que al menos tres de ellos debieron ser hospitalizados en el Materno Infantil.
Habrían ingresado a la guardia del nosocomio con diagnóstico de intoxicación por un fármaco.
Es por ello que los familiares denuncian que el líquido fue adulterado y piden la detención de la persona involucrada, la cual ya fue identificada.















