El equipo argentino dejó atrás un invicto de 17 partidos y ahora deberá ganar la revancha por dos goles de diferencia para clasificarse directamente. Si consigue imponerse por un tanto, la serie se definirá mediante una tanda de penales.
El único gol del encuentro llegó a los 24 minutos del primer tiempo, después de una acción que comenzó con una pelota que Lautaro Di Lollo no consiguió despejar en el campo de Boca. La jugada continuó con un centro de Andrés Gómez que encontró a Adson dentro del área. El delantero brasileño se anticipó a Jagger Herrera y conectó de cabeza para vencer al arquero y establecer el 1-0 para la visita.
El tanto obligó al Xeneize a modificar su planteo y buscar una reacción ante su público. Sin embargo, el equipo dirigido por Rodolfo Arruabarrena tuvo dificultades para generar situaciones claras y encontrar espacios frente a un rival que, después de ponerse en ventaja, intentó controlar el desarrollo del partido y aprovechar los espacios para salir de contraataque.
Boca también sufrió la salida de Leandro Paredes por lesión, una ausencia que afectó la generación de juego en la mitad de la cancha. Sin su principal referencia para organizar los ataques, el conjunto local buscó alternativas con Leonel Flores, aunque el mediocampista tuvo dificultades para encontrar precisión en sus intervenciones. En el segundo tiempo, el ingreso de Sebastián Villa aportó velocidad y desequilibrio por las bandas, en un intento por romper la defensa brasileña.
Vasco da Gama mantuvo su estrategia de apostar por los contragolpes, pero perdió a Andrés Gómez cuando todavía quedaba cerca de media hora de partido. El futbolista recibió dos tarjetas amarillas en apenas cinco segundos: la primera por entorpecer la ejecución de un tiro libre y la segunda por empujar al árbitro chileno Piero Maza. La expulsión dejó al equipo brasileño con diez jugadores y modificó las condiciones del tramo final.
Con superioridad numérica, Boca adelantó sus líneas y aumentó la presión en busca del empate. El conjunto local consiguió generar algunas oportunidades frente al arco rival, pero no logró concretarlas y terminó el encuentro sin poder modificar el resultado. Vasco, por su parte, resistió los ataques y se llevó una victoria importante de la Bombonera, que le permite llegar con ventaja al partido de vuelta.
La revancha se disputará el próximo martes a las 21.30, hora argentina, aunque la sede todavía debe confirmarse. Vasco da Gama analiza dónde jugar como local, ya que existen dudas sobre la posibilidad de utilizar el estadio Maracaná. La definición del escenario será un aspecto importante de la organización del encuentro, en el que ambos equipos se jugarán el pase a la final de la Copa Sudamericana.
Antes de ese compromiso, Boca deberá afrontar otro partido por el Torneo Clausura. El equipo se enfrentará a Talleres el viernes, también a las 21.30, en un encuentro que se disputará en medio de la preparación para la revancha internacional. El cuerpo técnico deberá evaluar el estado físico del plantel, especialmente después de la lesión de Paredes, de cara a una semana decisiva para las aspiraciones del club.
















