
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, evitó referirse a los insultos que le profirió su homónimo de Argentina, Javier Milei, quien lo calificó como "presidiario" y "zurdo de mierda". Por el contrario, el líder petista apeló a la ironía para reducir a la mínima expresión al libertario: "¿Quién es ese tipo?", se preguntó ante la prensa. Este lunes, el canciller, Mauro Vieira, y el Ministro de Hacienda, Dario Durigan, cruzaron al argentino.














