Rodríguez detalló que los socorristas han identificado afectaciones en 856 edificios, de los cuales 190 quedaron completamente destruidos.
“Al día de hoy, 8 de julio de 2026, tres mil ochocientos once hermanas y hermanos, lamentablemente, han fallecido por causa de la tragedia del doblete sísmico”, afirmó.
El funcionario chavista explicó que las operaciones de emergencia han incluido rescates, atención médica, distribución de alimentos y despliegue de equipos nacionales e internacionales. Según el balance presentado, 6.462 personas fueron rescatadas de entre los escombros y más de 86.000 familias recibieron algún tipo de asistencia desde el inicio de la emergencia.
“Diecisiete mil novecientas siete personas se encuentran sin vivienda o por una afectación muy severa porque se desplomó el edificio o la vivienda donde vivían”, señaló Rodríguez al actualizar la situación de los damnificados.
El doble movimiento telúrico ocurrió el 24 de junio y afectó principalmente al estado La Guaira, una de las zonas con mayores daños, además de sectores de Caracas y otras regiones del país. Los sismos, de magnitudes 7,2 y 7,5, provocaron derrumbes, daños estructurales y la evacuación de miles de personas por riesgo de nuevos colapsos.
En comunidades como La Lucha, en Catia La Mar, residentes permanecen en carpas instaladas cerca de sus viviendas mientras esperan evaluaciones técnicas que determinen si sus hogares pueden ser recuperados o si deberán ser demolidos.
Los equipos de ingenieros y arquitectos realizan inspecciones para clasificar los inmuebles según su nivel de seguridad. Las edificaciones consideradas habitables reciben una identificación verde; aquellas que requieren reparaciones son marcadas como amarillas, mientras que las estructuras con daños graves reciben una clasificación roja y deben ser desalojadas.
Habitantes de las zonas afectadas han expresado preocupación por perder viviendas construidas durante décadas.
“Todavía siento que esto es una pesadilla. Ojalá pudiera reconstruir mi casa. Crecí aquí y no quiero perderla”, relató una residente afectada en La Guaira mientras esperaba la evaluación de su vivienda.















