Mientras continúan las tareas de rescate, los equipos de emergencia siguen buscando sobrevivientes entre los escombros en las zonas más afectadas por los sismos.
Por su parte, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) advirtió que aún hay miles de personas desaparecidas. Según las estimaciones del organismo, alrededor de 50.000 personas continúan sin ser localizadas, por lo que el número de víctimas podría seguir aumentando.
Los terremotos fueron de magnitud 7,2 y 7,5 en la escala Richter. Tras los movimientos principales se registraron unas 300 réplicas, lo que dificultó las tareas de rescate y mantuvo en alerta a la población de las regiones afectadas.















