
Entre el feroz recorte presupuestario a los programas de prevención y el desarme del lenguaje institucional, la gestión de LLA desmantela las políticas públicas de sexualidad, género y diversidad.
Camila le contó en un audio todo lo que le pasó y Pablo no lo dejó pasar, hizo un parate y pidió un replanteó la mentalidad masculina.
En el mensaje, Camila angustiada le decía: “Estoy harta de los tipos paj…, me dan ganas de llorar. Me cambiaron el día desde que salí”, comenzó diciendo. “Estoy vestida, no estoy mostrando nada, incluso estoy de largo y no puedo hacer dos cuadras”, agregó.
Entonces, Pablo Granados pidió: “Paremos la mano, muchachos. Si tenés pareja, una hija, hermana o madre, pensá lo que sufre cada vez que sale a la calle y vive este calvario. Es tristísimo recibir este mensaje de la persona que amás”.


















